miércoles, 8 de octubre de 2014

Lobo ¿estás?



El cuento de Caperucita Roja, es uno de los primeros cuentos que le suelen leer o contar a un niño.
Estuve recordando el efecto que esta historia tuvo en mi, cuando era chiquita. 
Yo tenía cinco años tenia que ser operada y permanecería varios días internada, no sé que tiempo estuve en la clínica, ya saben que la noción del tiempo para un niño es diferente. Para aliviar mi dolorosa estadía, mi padre, quería regalarme una muñeca de Caperucita Roja; se trataba una muñeca de paño de esas que sueles colgar en la pared.
Yo me negué enseguida a que la comprara y me espantaba la idea que se apareciera con Caperucita. ¿Saben por qué?  Porque estaba totalmente segura que si yo tenía a Caperucita Roja, el lobo vendría por ella. Cualquier cosa que me relacionara con ella haría venir al lobo hasta la clínica o dónde yo estuviese. Tanto a mi mamá como a mi papá le insistí para que no compraran la muñeca, y seguro les causaba gracia que me negara de esa forma a recibir un regalo, opté por pedirles un muñeco de Calculin (un personaje que salía en la televisión y hablaba de ciencias) ni idea de la razón para que sintiese que a Caperucita Roja la perseguía el lobo de esa forma y que podía dañarme a mi también.



Este cuento ha sido interpretado de varias maneras: expone lo que puede sucederle a una niña que se atreve a hablar con un desconocido; otras que a Caperucita  se le presenta la oportunidad de demostrar que es más lista de lo que parece y finge ser engañada por el lobo, y como sucede en otros cuentos, se le ha dado un trasfondo con fuertes matices sexuales, a esa relación peligrosa que se entabla entre los dos protagonistas.


Un film bastante taquillero ofreció una versión romántica del cuento y vinculaba al lobo con la familia de Caperucita en
 Red Riding Hood, de la directora Catherine Hardwicke.
Pero lo más importante a destacar de la historia es el hecho que la niña desobedece a su madre, y elige seguir el camino que lo propone el lobo.
Realmente considero que es el cuento que directamente te dice como será el mundo cuando crezcas.
Creo que en la vida tropezamos con muchos lobos, algunos no los reconocemos de inmediato, y seguro que muchos fingen ser nuestros amigos pero tiene sus colmillos bien afilados.

Dependerá siempre de nosotros demostrar que podemos tratar con un lobo o que estamos dispuestos a soportar cualquier ataque de esos colmillos.


- ¡Qué ojos más grandes tienes!
- ¡Para verte mejor!
- ¡Qué orejas más grandes tienes!
- ¡Para oírte mejor!
- ¡Qué manos más grandes tienes!
- ¡Para abrazarte mejor!
- ¡Qué nariz más grande tienes!
- ¡Para olerte mejor!
- ¡Y qué dientes más grandes tienes!.
- ¡Para comerte mejor!




5 comentarios:

Aldo Panigazzi dijo...

Muy buena interpretacion ;)

Laura Arena dijo...

Me encantan tus artículos,pienso igual, el cuento de Caperucita puede ser traumatizante para niños pequeños. Siempre escribes cosas interesantes.Saludos.

Constanza H. Banegas dijo...

Como en toco cuento clásico la historia superficial esconde un profundo significado. En el caso de Caperucita, como vos decís es el hecho de que desobedece a la madre "la voz del bien y la razón" y opta por seguir la tentación. Lo que hacen muchos seres humanos al crecer, es un cuento para ser tomado en serio y leído a los niños porque de esa manera nos queda dentro un poco de sabiduría.

Tami Sandobal dijo...

Muy buena tu interpretación!! Como escribiste, hay versiones de Caperucita muy escalofriantes. Saludos.

Libros Del Viento dijo...

Hola .. me gustó mucho tu punto de vista.. Como analizas lo profundo que pueden ser los libros infantiles
Xoxoxoxox