viernes, 30 de octubre de 2015

La mujer del retrato

Quería darme un gusto de utilizar dos elementos que han aparecido en muchas historia de miedo: Los fantasmas y los cuadros.Para la celebración de Halloween 2015 comparto un cuento que desea ser un humilde homenaje a los relatos victorianos y al cine de Alfred Hitchcock.





La mujer del retrato


Pablo Silmetti miró satisfecho el reloj ubicado sobre la pared. Había cumplido con el contrato al pie de la letra. El cuadro estaba terminado en la fecha y hora prevista. Se sentía conforme con su trabajo había quedado realmente perfecto. No era para menos, siendo su modelo una mujer tan hermosa, una pena que el  retrato fuera encargado por su marido para conmemorar un aniversario. Le hubiese gustado relacionarse de otra forma con ella.
En la biblioteca, donde Pablo esperaba al señor Moravia, estaban ubicadas fotografías de la pareja en diferentes ciudades del planeta. A Pablo le llamaron la atención una fila de portarretratos,  imágenes en blanco y negro de cuando habían realizado un safari por África. En una la pareja acariciaba un cachorro de león, en otra la señora Moravia sonreía sosteniendo un pequeño mono.
Durante un mes, la sofisticada dama había cautivado al artista con su belleza,  apenas hablaba y aceptaba sus indicaciones sin quejarse fue la mejor modelo que, Pablo Silmetti, tuvo el placer de retratar. Cada vez, que ella posaba frente a él, sentía que gestaba su mejor obra, y ahí estaba el resultado: toda su belleza capturada en óleos.
Tuvo suerte cuando, un amigo de un amigo, lo recomendó con Moravia para realizar el retrato de su esposa. Pablo era un bohemio que había abandonado la escuela de arte y no tenía posibilidad alguna de ser contratado por un hombre adinerado. El principal requisito que le exigieron fue terminar el cuadro en cuarenta días y esa parte estaba cumplida;  ahora solo bastaba esperar que fuera del gusto del dueño de casa y obviamente cobrar el dinero acordado.

Interrumpió sus pensamientos el chillido de un motor eléctrico. Un anciano de rostro amable ingresó a la sala ayudado por una silla de ruedas. Era la primera vez que podía hablar personalmente con el señor Moravia. Pablo reconoció al instante el rostro del hombre que estaba junto a la mujer del retrato, ese hombre que otrora posaba feliz, saludable y vigoroso, en esas fotografías que lo rodeaban, en el presente era un ser frágil e indefenso abatido por los años.
Enseguida Moravia llenó de elogios la obra de Pablo.

- ¡Es sublime, un cuadro digno de admiración!  

Pablo recordó la sonrisa y frescura de la modelo, reconoció que internamente se alegraba, cuando en las noches ella aparecía tímidamente, en el atelier que la habían preparado. Un lugar ubicado en los jardines de la residencia. Otra de las condiciones exigidas fue pintar sólo dentro de la propiedad del señor Moravia.
      
- ¡Este es el mejor retrato!- exclamaba el anciano-Previamente otros diecinueve pintores también le dedicaron sus pinceles y sus talentos al rostro de mi esposa. Cada año pedí que retrataran su belleza; con su cuadro rindo homenaje...a los veinte años de su muerte.

El pintor comprendió que había estado posando para él, la hija de los Moravia;  seguramente por sugerencia de su padre, una muestra de cariño para perpetuar el recuerdo de su madre. Moravia guió a Pablo hasta el salón ubicado frente a  las escaleras de la planta alta, al abrirse las puertas tuvo delante diecinueve cuadros colgados en las paredes, cada uno con el mismo rostro y el mismo vestido de color negro. Era realmente una intimidante forma de recordar la belleza de su esposa.  



   

- Le confieso señor Moravia, que su hija, es todavía más hermosa que su madre.

-¿Mi hija?

- La modelo de mi cuadro...disculpe, no pretendí ofenderlo con mi comentario.

- ¡Nosotros nunca tuvimos hijos!

Pablo miró al anciano buscando en las arrugas de su cara la pista de una broma o quizás esa afirmación se trataba de un arrebato causado por su senilidad. Sin embargo, el dueño de la casa, reconoció gravemente y sin titubear.

- Me temo que llegó el momento de contarle una historia personal, mi estimado amigo: Hace veinte años decidí contratar un artista de gran talento, ese hombre, realizó aquel cuadro que tiene a su izquierda.

Dijo señalando el primero que estaba colgado y lucia un poco más opaco que los demás.

- Hace veinte años quise darle una sorpresa a mi esposa encargando un retrato pintando.Era su sueño posar como aquellas musas que inspiraron a los grandes artistas. Pero el sujeto resultó ser un depravado, y cuando ya estaba listo el cuadro, llamó a este mismo salón a mi esposa e intentó tener sexo con ella. Mi mujer se negó, la pobre estaba sola para defenderse, ambos pelearon y juntos cayeron por las escaleras, de esa manera mi esposa murió. Su cuello se rompió por el peso de su agresor y la mató en el acto. El desgraciado no dijo nada, permaneció callado cuando lo interrogó la policía.  Lo metieron en a la cárcel y una semana después fue encontrado muerto en su celda. Se había suicidado. Y es ahí dónde empieza la maldición de estos cuadros...

El anciano movió la silla de ruedas acercándose a cada cuadro y siguió hablando de cuanto extrañaba su esposa. Luego, mientras firmaba el cheque con el que saldaba su cuenta con Pablo, volvió a mencionar que la maldición era real.

- Debo advertirle que en los próximos quince días usted morirá. No quiero que me malinterprete, no se trata de una amenaza. Pero cada año el fantasma de mi esposa aparece para ser retratado y luego cuando la obra esta terminada, en ese lapso de tiempo, el autor del cuadro muere. Cada artista que pintó su rostro está muerto...los diecinueve anteriores a usted se suicidaron.

Pablo no entendía que pretendía el viejo al contarle esa historia y en realidad él no creía semejante delirio ; miró la cifra de su cheque y se sintió preocupado por los fondos, si Moravia estaba loco quizás su cuenta bancaria estaba tan vacía como su cabeza.

- Si estoy equivocado puede regresar en tres semanas y le duplicaré la suma de ese cheque.

Le prometió sonriendo afablemente el señor Moravia.



Continuará...




Autor: Adriana Cloudy © Todos los derechos reservados 
Argentina 2015


1 comentario:

wichilly dijo...

Wooooow....espero con ansias la segunda parte esta de lo mas espeluznante...😱 soy tu faaaan!!! 😘