viernes, 29 de julio de 2011

¿Pueden los animales ver fantasmas?



Sigo con la publicación de algunos artículos que encuentro en la web, y dedico a mis mascotas. Este tema me parece que se presta para el debate. Gatos y perros tienen  capacidades diferentes a los humanos como el olfato y el oído. 
Será posible que también puedan percibir formas de energía como en el caso de un fantasma o alguna presencia espiritual.
¿Cuantas veces llamas a tu gato y él parece estar concentrado en otra cosa?
Los gatos ven a la perfección  en la oscuridad y posiblemente distinguen muchas cosas que nosotros no podemos ver.
En ocasiones observamos animales cómo perros y gatos que se quedan ladrando o aullando a un punto fijo en la nada. 
Dicen que los animales tienen un sexto sentido, un sentido que les permite ver o percibir la presencia de seres espectrales, detectar si un fantasma esta en una habitación y desde luego su compañía no les gusta. 

En una noche tranquila donde no se oye ningún ruido, ni parece haber ningún movimiento, de repente nuestro gato echa las orejas planas, hacia atrás, con las pupilas dilatadas, el dorso arqueado, el pelo erizado, moviendo el rabo, soplando, y mirando fijamente en dirección de aparentemente nada. 

Aterrado, el felino parece prepararse para defenderse ¿Pero de qué? ¿Tal vez puede ver o intuir algo que nosotros no podemos? Y si es así ¿No parece escalofriante pensar que tiene un miedo tan irracional a lo que esta viendo?
 

La sensibilidad de los animales, especialmente de gatos y perros, hacia los fenómenos paranormales es inquietante. El parapsicólogo norteamericano doctor Robert Morris utilizó animales como «controles» en sus experimentos durante los años sesenta. En una ocasión estuvo estudiando una casa habitada por fantasmas, y concretamente una habitación en la que había ocurrido una tragedia. 

Utilizó un perro, un gato, una rata y una serpiente de cascabel: 

-«Cuando hice entrar al perro menos de 1 m dentro de la habitación, empezó a gruñir a su dueño y volvió a salir por la puerta. De ningún modo pudimos evitarlo, y además se negó a entrar de nuevo. 

-El gato fue introducido en la habitación en brazos de su amo. Cuando llegó a una distancia parecida dentro de la habitación, saltó inmediatamente sobre la espalda del amo, clavándole las uñas; luego saltó al suelo dirigiéndose hacia una silla. Pasó algunos minutos bufando y mirando fijamente una silla vacía situada en una esquina de la habitación, hasta que le sacamos fuera...» 

-La serpiente de cascabel adoptó inmediatamente una postura de ataque, dirigida contra la misma silla que había intrigado al gato. Al cabo de un par de minutos giró lentamente la cabeza hacia la ventana, para luego apartar la vista de ella y adoptar de nuevo la posición de ataque al cabo de cinco minutos. 

El único animal que no reaccionó fue la rata; sin embargo, al cabo de un rato los cuatro animales fueron examinados en otra habitación de la casa, y allí se comportaron con toda normalidad.

 Si sientes un escalofrío por tu espalda y tu mascota se comporta de un modo extraño, puede que no estemos tan solos como creemos... 

Fuente: www.conciencia-animal.cl





1 comentario:

Guillermo Rodolfo dijo...

Hola Adriana, esta muy bueno ese texto...!!!! me intereso mucho... por que a los perros de la cuadra de mi barrio les pasa exactamente lo mismo... saludos...!!!!