lunes, 26 de octubre de 2020

Semana de Halloween 2020, Un maestro del terror

 


Nadie se esperaba, al comienzo de este año, que el mundo sufriera un cambio absoluto de sus costumbres. Y esto se dio debido a la presencia y dispersión de un virus a nivel planetario. No fue como una película de terror ni siquiera tuvo matices de pesadilla pero para muchos el covid 19 se convirtió en una experiencia tremenda y muy triste.  Como sociedad hemos tenido que madurar y acomodarnos a todo lo que la situación exige.

Así nos encuentra esta semana de Halloween 2020 tratando de que pronto podamos recuperar una porción pequeña de nuestra vida anterior. Sin embargo, lo peor sería dejar de hacer cosas nuevas y aunque personalmente la cuarentena la sentí como la acción donde a un ave dejaron sin alas y a nivel creativo casi me congeló el espíritu,  me fui sobreponiendo lentamente.  

Ha sido mi mejor aliado el cine y la literatura, hasta comencé a leer en formato electrónico. El blog sigue siendo mi espacio favorito para celebrar y por eso esta semana las publicaciones dedicadas a los fans del terror estarán presentes.

Es Octubre, el mes de las brujas y me encanta. Agradezco al cielo poder seguir ofreciendo mi cariño hacia el género de terror y fantástico. Vaya esta primera publicación dedicada a un actor que adoré en mi infancia y que todavía sorprende y gana más admiradores con su trabajo.



Narciso Ibáñez Menta (Sama de Langreo, Asturias, 25 de agosto de 1912-Madrid, 15 de mayo de 2004) fue un destacado actor y director teatral, nació en España y se radicó en Argentina siendo un niño. Sus padres eran actores por eso subió al escenario siendo apenas un bebé. Aquel niño creció y creció su talento.

Gran admirador de Lon Chaney, aprendió a maquillarse de la misma manera, creando caracterizaciones en las que apenas era reconocible, como cuando interpretó a Elmer Van Hess, el protagonista de la serie televisiva argentina: El hombre que volvió de la muerte, aunque había hecho cosas similares para el cine.

Aunque se hizo popular por sus interpretaciones en el género de terror, sobre todo a partir de la colaboración con su hijo en algunas series de televisión, su trayectoria profesional fue amplia y completa. En sus inicios siguió los pasos líricos de sus padres, pero luego, tras afincarse en Buenos Aires, desarrolló una etapa intensa como actor y director teatral poniendo en escena obras clásicas y contemporáneas tales como Fausto de Goethe, La muerte de un viajante de Arthur Miller y Las manos sucias de Jean Paul Sartre.



En 1933, en Buenos Aires, se inició en el género de terror que le iba a dar la fama, con una adaptación teatral de Doctor Jekyll y Mr. Hyde, seguida de una puesta en escena de El fantasma de la ópera.

En Argentina protagonizó diecisiete películas, entre ellas El que recibe las bofetadas (1947), dirigida por Boris H. Hardy, y protagonizada junto a su cuñado Juan Serrador. En nuestro país, Narciso, se transformaría en una leyenda del género de terror, actuó en películas como Una luz en la Ventana (1942), La bestia debe morir (1952), junto a Nathán Pinzón, además de Obras maestras del terror, en 1960, etc. Dirigió varias obras y trabajó también como guionista de radio y televisión. Uno de sus mayores éxitos en TV fue El hombre que volvió de la muerte, en 1969, con libros de Abel Santa Cruz. Otra serie de terror en los años 80 fue El pulpo negro emitido por canal 9.

Tuvo una gran trayectoria en televisión y había un momento en que el país entero se detenía para ver un capítulo de sus series. Lamentablemente cuando buscamos material apenas encontramos algunos trabajos. Mucho material fílmico fue mal cuidado y se perdió. Y siendo un actor celoso de sus interpretaciones casi no se dejaba fotografiar cuando se caracterizaba para un personaje.



Mis recuerdos infantiles (cinco años de edad) es acomodarme en la cama para ver en un televisor de 14 pulgadas su programa. Amaba su manera de hablar, y su forma de mirar. Esa manera de generar un miedo creíble lo disfrutaba muchísimo.

Cuando regresa a España, a comienzos de los sesenta, se dedicó casi con exclusividad a la televisión donde alcanzó su máxima popularidad. No obstante, hizo teatro y cine. Comenzó su labor en Estudio 3 de TVE interpretando distintas obras siendo algunas de las más importantes El hombre y la bestia y El asfalto, aunque la popularidad le vino de la serie Historias para no dormir dirigida por su hijo, fama que confirmaría después con ¿Es usted el asesino? dirigida por él. Realizó obras de teatro universal en el ciclo Estudio 1 de la TVE.

Durante los años sesenta, desarrolló su actividad teatral participando en Aprobado en inocencia (1963), junto a su mujer y su hijo, La zorra y las uvas —por la cual ganó el premio "Primer Acto" de 1964 por su interpretación de Esopo— Los físicos (1965), El sol en el hormiguero (1966), El proceso de Mary Dugan (1968) y Drácula.

Durante los años sesenta, desarrolló su actividad teatral participando en Aprobado en inocencia (1963), junto a su mujer y su hijo, La zorra y las uvas —por la cual ganó el premio "Primer Acto" de 1964 por su interpretación de Esopo— Los físicos (1965), El sol en el hormiguero (1966), El proceso de Mary Dugan (1968) y Drácula.


Volvió a la televisión en 1972, cuando protagonizó El tobogán de Jacobo Langsner junto a China Zorrilla, Inda Ledesma y Pepe Soriano, en 1974 la serie El televisor dirigida por su hijo y a partir de ahí su actividad profesional fue disminuyendo. Dos años más tarde formó parte del montaje de la obra de teatro Y de Cachemira, chales, de Ana Diosdado. En 1984 intervino en la comedia de Fernando Trueba Sal gorda, en 1989 ejerció de narrador para la serie de animación española La corona mágica y en 1991 volvió a hacer una breve aparición en televisión en la serie «Narradores». En 1994 intervino en la serie de comedia española, Los ladrones van a la oficina, en un papel que duró cinco minutos. En Argentina, su última aparición en la televisión se produjo en la telenovela Los Herederos del Poder.

Pero sin duda cuando lo nombramos, quienes pudimos ver sus interpretaciones, no podemos considerarlo otra cosa que un Maestro del Terror. Sus actuaciones en la adaptación de varios cuentos de Edgar Allan Poe, lo ponen al mismo nivel que Vincent Price o Peter Cushing. De verdad creo que la Hammer  se perdió una gran actor, por suerte, su hijo fue un director con una gran visión y aportó muchísimo al cine de terror,  siempre puso a su padre en excelentes papeles.

 Si buscan saber sobre este enigmático actor les cuento que se publicaron libros y se realizó un documental. Existen tres libros sobre el actor. El primero le fue escrito en vida:

De María Escudero Vera: Narciso Ibáñez Menta. Actor (1995).

Los otros dos son biografías escritas en Argentina:

El artesano del miedo. Narciso Ibáñez Menta de Leandro D'Ambrosio y Gillespi en 2010 y

Narciso Ibáñez Menta: esencialmente, un hombre de teatro, escrito por Graciela Beatriz Restelli y enfocado a su labor teatral.

El documental sobre su trayectoria: Nadie Inquietó Más - Narciso Ibáñez Menta

de Gustavo Leonel Mendoza.

 

Producciones de terror para destacar: Obras maestras del terror; La pata del mono (1961) ;El muñeco maldito (1962); Historias para no dormir (serie de unitarios) (1965–1982); Un pacto con los brujos (1969);  La saga de los Drácula; Esta noche tiene una cita con el diablo.

 Espero que sumen a sus maratones cinéfilas de terror los trabajos de Narciso Ibáñez Menta, no se van a arrepentir.

 


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